Preparación de la superficie a impermeabilizar
Antes de proceder a la impermeabilización de un techo, se deben ejecutar una serie de trabajos de albañilería, tendientes a mejorar la calidad del trabajo, y facilitar las tareas a realizar, minimizando los puntos de riesgo de en condiciones de uso:
- Pendiente
- Encuentros con paramentos verticales
- Juntas de dilatación de contrapiso
- Embudos de desagüe
- Estado de la superficie
Pendiente
La superficie a impermeabilizar tendrá un desnivel que permita el rápido escurrimiento del agua superficial hacia los desagües previstos.
El contrapiso es la capa de espesor variable que genera los desniveles para lograr que no se produzcan estancamientos de agua.
La pendiente recomendada no será inferior al 2% (salvo casos especiales, que no cabe destacar aquí).
El espesor mínimo del contrapiso, en el punto más bajo de la pendiente, no debe ser inferior a 2,5 veces el tamaño del árido grueso que se emplee y en general será del orden de los 4cm.
Sobre este contrapiso de pendiente se debe construir un alisado, que es la superficie de apoyo recomendada para la impermeabilización, para evitar que existan oquedades, resaltos o rebabas que dañen la membrana o impidan su correcta adhesión y evitar que se produzcan acumulaciones agua, que luego por sucesivos ciclos de evaporación y humectación deterioren más rápidamente la aislación hidráulica disminuyendo su vida útil.
Encuentros con paramentos verticales
Una de los puntos de mayor riesgo en el funcionamiento de una impermeabilización es su terminación perimetral, o sea en el encuentro con los muros de borde.
La solución más difundida por su calidad de terminación, es la ejecución de babetas en correspondencia con los paramentos verticales. Estas pueden ser
- Empotradas
Se aplica en los casos de techos accesibles donde por estética o por riesgo de daños no cabe otra posibilidad que su empotramiento.
Deberán tener una profundidad mínima de 5cm y altura variable con un mínimo de 15cm sobre el nivel de piso terminado. La parte superior de las babetas deben llegar a una línea horizontal sobre todas las paredes perimetrales, ya que en caso de inundación, el agua tendrá igual nivel, independiente de la pendiente de la superficie.
La realización de las mismas se hará recortando la pared en forma redondeada, alisando con material la superficie recortada, para el adecuado apoyo de la membrana.
Posteriormente a la colocación de la membrana, las babetas deben rellenarse con mortero de forma de no dañar la membrana.
- Adherida sobre los muros de borde
Se aplica en aquellos casos en que el techo es inaccesible o con acceso restringido a personal técnico por razones de mantenimiento, o no se recomienda la ejecución de babetas cortando los muros perimetrales, ya que generalmente por incompatibilidad entre materiales de revoques nuevos y viejos, el encuentro se fisura provocando el ingreso de agua por detrás de la membrana impermeable.
En este caso se protege el encuentro entre la membrana y la pared, mediante la colocación de un bota-agua (perfil de zinguería). Luego el encuentro entre este perfil y la pared se tratará con sellador.
Los encuentros entre la superficie horizontal con paramentos verticales, tales como muros de borde, paredes o conductos pasantes no deben dejarse en ángulo recto, sino que deben resolverse con forma curvada. Pueden redondearse con mortero, o utilizarse perfiles premoldeados fabricados para tal fin, con un radio de curvatura mínimo 4cm.
Juntas de dilatación de contrapiso
Son los cortes (canaletas) que deben realizarse en el alisado y el contrapiso de pendiente, a fin de localizar convenientemente los lugares donde se producirán las variaciones dimensionales de origen térmico.
Es necesario el diseño de juntas de dilatación de piso y contrapiso de acuerdo con las características del sistema de techo elegido y las condicionantes climáticas de la zona de ubicación de la obra.
Se recomienda la realización de juntas perimetrales a aproximadamente 30cm de los muros de borde y marcando paños aproximadamente cuadrados.
En estos cortes se deberá reforzar la aislación hidráulica, recomendándose la colocación de bandas de refuerzo a todo lo largo de la junta y que la membrana impermeabilizante superior no esté soldada sobre la zona central del refuerzo para permitir su movilidad. De esta forma los esfuerzos que producen las deformaciones del sustrato sobre la membrana se distribuyen en un área mayor (inclusive reforzada) y no genera una discontinuidad en la impermeabilización.
El relleno de estas juntas con selladores, no cumple ninguna función hidrófuga, y es de especial atención asegurarse que el material elegido permita el movimiento calculado para la junta. No se recomienda en ningún caso el uso de arena para esta función.
Si bien el ancho necesario de junta se puede determinar por cálculo, con el coeficiente de dilatación de los materiales utilizados; se recomienda que no sea menor de 1,5cm para paños de un máximo de 16m² en un contrapiso de soluciones de impermeabilización expuestas; y un máximo de 64m² para impermeabilizaciones con protecciones pesadas.
Embudos de desagüe
Este es otro punto de riesgo en la solución de la impermeabilización, ya que por ser un elemento rígido vinculado a la estructura resistente, constituye un punto fijo que sufre solicitaciones generadas por la movilidad de la superficie.
Se deben retirar las rejillas de los embudos de los desagües y verificar el estado de los mismos en lo relacionado con la limpieza, nivel y / o fisuras que pueda presentar.
Si es posible deben realizarse pruebas hidráulicas de los mismos para asegurar su correcto funcionamiento.
Se recomienda resolver la impermeabilización con un refuerzo de la membrana impermeable, colocado en forma prolija, adaptándolo a la forma del embudo.
En este caso la impermeabilización debe prolongarse todo lo que permita el embudo, dentro del conducto de desagüe a fin de impedir filtraciones debajo de la membrana.
Condiciones de la superficie
La superficie a impermeabilizar deberá estar:
- Limpia. Libre de escombros u otros materiales que impidan la adhesión de la membrana al sustrato de apoyo. Es necesaria la extracción de viejas impermeabilizaciones, especialmente de membranas, admitiendo sólo restos de las imprimaciones embebidas en el sustrato.
- Seca. Salvo las emulsiones asfálticas que admiten un cierto grado de humedad del sustrato, los productos de base solvente y los de aplicación en caliente requieren superficies secas para su instalación. Si existe humedad en el contrapiso, deberá posibilitarse su secado, por ventilación o permitir su evaporación superficial antes de colocar la impermeabilización.
- Es recomendable realizar las tareas en dos etapas: una primera que incluye el sellado de fisuras, y la imprimación sobre toda la superficie incluyendo babetas y desagües. La exposición al ambiente de una superficie negra, facilitará la vaporización del agua contenida que ampollará la capa de imprimación. Reparando sucesivamente esta capa hasta que disminuya anulando el proceso y recién después (unos 30 días como mínimo) se completa el resto del sistema de impermeabilización previsto.
- Lisa. Ya que el espesor de las impermeabilizaciones en general son menores de 5mm, es necesaria una adecuada nivelación de la superficie sin baches, resaltos u oquedades como se explicara al detallar el contrapiso y alisado de pendiente.
Ing. María Elena BERZOBOHATY